La apicultura es un arte que conecta tradición, naturaleza y sabor.
Hoy, en un mercado saturado de productos industriales, incluso la miel, aunque siempre parezca igual, la que llega a nuestras mesas no suele ser un producto natural.
Aprender a distinguir una miel de alta calidad de una miel adulterada o industrial es esencial para poder tomar nuestras propias decisiones. Puede ayudarnos a cuidar nuestra salud y apoyar la apicultura responsable.
¿Qué es una miel de calidad?
Una miel artesanal de calidad, al no ser sometida a procesos industriales, conserva intactas sus propiedades naturales, su aroma y su textura.
Según los expertos apícolas, la mejor miel es la que se extrae y envasa con el menor grado posible de manipulación.
Características de una miel natural y pura
- Procedencia controlada: proviene de colmenas situadas en entornos naturales y se extrae sin añadir siropes ni azúcares.
- Trazabilidad y transparencia: el productor indica el origen floral y geográfico en la etiqueta o en sus anuncios.
- Textura y cristalización natural: la miel pura puede cristalizar con el tiempo y si está por debajo de los 10º. Recuerda: no es un defecto, es una señal de autenticidad.
- Aroma y sabor definidos: cada flor aporta un perfil único: el romero, la lavanda o el azahar crean notas distintas en cada variedad.
👉 En resumen: la miel de calidad se reconoce por su origen, su pureza y su carácter artesanal.
🚫 ¿Cómo identificar una miel de baja calidad o adulterada?
Desafortunadamente, y al contrario de lo que podamos o nos hagan pensar, muchos tarros del supermercado no contienen miel pura, sino mezclas industriales con jarabes de glucosa o fructosa.
Estas mieles pierden valor nutricional y, al comprobarlo, los consumidores nos podemos sentir engañados. Y te lo decimos con toda honestidad.
Señales de una miel de baja calidad
Normalmente, la miel de supermercado y barata suele estar mezclada. Y simplemente mirando la etiqueta, puedes comprobar que se compone de un número sospechoso de ingredientes. Pero si no figura o no lo tienes claro, te damos algunos consejos.
- Etiquetas confusas o sin origen claro. Si no indica país o tipo floral, desconfía.
- Textura excesivamente líquida o siempre igual. Puede haber sido filtrada en exceso o mezclada con otros azúcares.
- Precio anormalmente bajo. La apicultura sostenible tiene un coste; una miel demasiado barata es sospechosa de no serlo.
- Sabor artificial o aroma débil. Los tratamientos térmicos destruyen los aromas naturales del néctar.
Dato útil: si la miel nunca cristaliza o siempre parece “perfecta”, es posible que esté procesada o adulterada.
Nuestra apuesta: miel artesanal, mediterránea y de máxima calidad
En El Colmenar trabajamos desde el respeto a las abejas y al territorio.
Nuestra miel procede de colmenas situadas en el Parque Natural de la Sierra de Espadán e Irta, donde las abejas liban el néctar de flores mediterráneas como el romero, el azahar, el tomillo, la lavanda, la bellota o el almendro.
El resultado es una miel artesanal mediterránea, con matices únicos y aromas que reflejan la biodiversidad de nuestra tierra.Descubre las elaboraciones de nuestras abejas y sus variedades de distintos aromas en la sección de productos de El Colmenar.
